Podría decir que es mi zona favorita de la ciudad, es la zona cultural alberga museos, Galeria de Arte Nacional, Teatro Teresa Carreño, El Ateneo y antes estaba mi point favorito de los viernes, el gran Rajatabla (Oh, lala) Claro como todo han pasado los años y han habido cambios Rajatabla no existe (no se si el café del ateneo corrió la misma suerte) . Antes yo ni loca caminaba ese parque de noche, las leyendas urbanas hablaban hasta de violaciones y bueno no se que tan ciertas eran, solo se que despúes de las 5pm se convertía en refugio de yonquis e indigentes, ahora tengo el placer de caminarlo siempre que puedo en la tarde-noche, tiene mucha actividad, los rockeros, punketos, bohemios de la Gran Caracas han tomado la plaza que lo antecede como punto de encuentro, tardes de juegos, tertulias entre jóvenes alegres unidos por una misma pasión que convergen en un mismo punto.
Amo infinitamente el caminar por esa zona, me maravilla tanto ver tanta actividad en torno al centro cultural de mi ciudad, que muchas veces cierro los ojos e imagino que todo va bien en esta orbe que nos devora al ritmo de su alocado stress. Quizás no lo recorra tanto como quisiera, pero ese parque soy yo, esa plaza soy yo, el café de la esquina soy yo. me veo en cada rincón de ese pedacito de ciudad. Hace algunos años viví en las Torres de Parque Central que forman parte de la misma zona y fui tan inmensamente feliz en esa época, estaba cerca de las cosas que mas me fascinaban. no se explicarlo, hace mas de 10 años que viví buenos momentos, cuando me la pasaba sumergida en ese mundo bohemio y hóstil de grandes trasnochos y noches locas. Esa zona es como un cordón umbilical que me hace estar conectada ha aquello que fui. una joven rockera, jodedora, devoradora de libros, encantadora de hombres y bebedora de cervezas.
Ahora soy una aprendíz de madre, mujer enamorada, agradecida de la vida, cabalgando entre la delgada línea que hay entre mi eterna rebeldía y la madurez que me exige la vida y mi edad.Todos los días amanezco odiando esta ciudad y este país, pero caminar ese parque, estar en esa zona, me hace perdonarla y olvidarme de lo mal que la llevo en algunos momentos con ella.
Soy muy feliz llevando a mi hijo a pasear a Los Caobos, me gusta que comparta conmigo esas cosas que me gustan y se el disfruta, hace meses fue la Feria del Libro de Caracas, y no pude evitar comprarle un libro en su primer disfrute de este tipo de eventos.
Los invito a buscar eso que tanto les gustaba hacer de chicos en esta Ciudad, reencontrar un poco aquello que hemos perdido, es un buen momento para hacerlo y alejarnos de esas hostilidades diarias que parece ya nos acostumbramos